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Infoxication.

 

Gracias a las nuevas tecnologías tenemos la posibilidad de acceder inmediatamente a cualquier tipo de información en tiempo real y desde cualquier lugar del mundo. A su vez, cualquier noticia o evento puede llegar a nosotros prácticamente al instante. Un terremoto, un atentado terrorista, las declaraciones de un personaje famoso o el resultado de un evento deportivo aparece en buscadores, redes sociales y medios de comunicación en cuestión de segundos. 

Lo que en sí podría parecer una ventaja y algo beneficioso para el ser humano se puede convertir en un problema si no se gestiona de la forma adecuada. A diario se nos bombardea con tanta cantidad de información que nuestro cerebro no es capaz de procesarla toda. Son tantos los estímulos a los que nos vemos sometidos, tantos los datos, tantas las imágenes, que nos vemos desbordados antes la incapacidad de atender a todo a la vez. Consumir tanto volumen de información afecta directamente a nuestra capacidad de concentración. Nos bloqueamos. Saltamos rápidamente de una información a otra. Retenemos titulares, algunos detalles, pero no profundizamos sobre un tema en concreto, quedándonos solo con lo superficial, lo que nos puede producir rechazo, ansiedad y un alto grado de insatisfacción.

Vivimos en un mundo globalizado en el que siempre estamos conectados. Adaptarse a las nuevas tecnologías y convivir con ellas es fundamental, pero el entorno mediático en el que vivimos nos obliga a hacer una reflexión consciente y profunda sobre el rol que queremos que juegue esta en nuestras vidas.

Hace apenas unos meses sucedió algo que nadie esperaba y que hizo aún más evidente esta realidad. En diciembre de 2019 apareció el primer caso de una persona infectada por la COVID-19 en la ciudad de Wuhan, China. Rápidamente el virus se extendió por todo el mundo y el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud la reconoció como pandemia. A día de hoy se han informado de más de 11,4 millones de casos en todo el mundo y ha habido más de 534.000 muertes. Cifras que van aumentando cada día. 

Millones de personas se han visto obligadas a permanecer en sus casas aisladas durante semanas o meses para evitar las posibilidades de contagio, para después, volver a vivir en una “nueva realidad” marcada por un sinfín de reglas y un distanciamiento social al que no estábamos acostumbrados. 

Pero, ¿cómo ha influido la pandemia en nuestra relación con la tecnología y especialmente con los medios de comunicación?

Antes de la pandemia teníamos mucha información distinta a la que acceder, y podíamos seleccionar hasta cierto punto el contenido que queríamos seguir. Con la llegada del virus nos enfrentamos a un enemigo invisible y desconocido, y la necesidad de respuestas sobre el origen, los síntomas o su tratamiento ha provocado una avalancha informativa sin precedentes. La mayor parte de las noticias que podemos ver en cualquier canal de información del mundo tiene que ver con el virus o con sus consecuencias sanitarias, económicas y/o sociales. El miedo y la incertidumbre provocados por esta sobreinformación ha producido en la sociedad una ansiedad, a veces desproporcionada, por estar constantemente informados en un momento en el que somos especialmente sensibles y vulnerables. 

Las fotografías de este proyecto están tomadas directamente de la pantalla de un televisor mediante largas exposiciones. Los fotogramas se superponen unos encima de otros, creando imágenes confusas, distorsionadas y en algunas ocasiones inconexas, para representar el complejo proceso mental al que nos vemos sometidos a causa del nivel de saturación mediática. Este proyecto pretende revivir en el espectador esa sensación reciente de incomprensión y estrés, y hacerle reflexionar sobre el impacto que tienen las tecnologías y los medios de comunicación en nuestras vidas y la sobreexposición informativa a la que nos vemos constantemente sometidos. 

Las imágenes fueron tomadas de medios de comunicación nacionales como TVE, Antena 3 o La Sexta y de medios internacionales como BBC, NBC, Telemundo, Al Jazeera, DW o  TV5 Monde, durante los meses de marzo a junio del 2020.